HERNIA DISCAL

Todo sobre la Cirugía de Hernias Discales

La zona lumbar es una parte muy vulnerable de nuestro cuerpo, la misma se encuentra constantemente sometida a grandes esfuerzos, malas posturas, traumatismos, defectos hereditarios, entre otros; incluso a medida que avanzamos en edad esta zona puede verse afectada por dolores, generalmente cuando los mismos se extienden hacia los miembros inferiores podría deberse a la aparición de hernias discales.

Las hernias se pueden presentar en distintas partes del cuerpo como, por ejemplo, el estómago, el cerebro o la columna, veamos más detalladamente en qué consisten.

En lenguaje médico se dice que existe una hernia cuando una parte de un órgano del cuerpo se desplaza fuera de la cavidad que lo contiene. Como puedes notar, tiene sentido que las hernias puedan producirse en distintas partes del cuerpo. Por ejemplo, la hernia de hiato (estómago), la hernia umbilical (cavidad abdominal), la hernia cerebral (cerebro) y, por supuesto, la hernia discal.

Entre las vértebras se sitúa el disco intervertebral, que sirve de amortiguador, y que pierde elasticidad y capacidad para soportar presiones a medida que las personas envejecen. El disco está compuesto por una zona central que se denomina núcleo pulposo y un anillo fibroso que rodea a este núcleo.

La hernia se produce cuando el núcleo pulposo se desplaza posteriormente debido a la degeneración del anillo fibroso del disco intervertebral, llegando incluso a salir del espacio intervertebral, convirtiéndose en un fragmento libre en el canal raquídeo. Esta afección suele estar asociada a degeneración vertebral, sobreesfuerzo físico o traumatismos y es más frecuente a partir de los 30 años.

El dolor se presenta porque el disco herniado comprime los elementos nerviosos que pasan por el canal, pudiendo producir compresión de la raíz de un nervio o una compresión de la medula.

Principales Causales de Hernias

  • Una causa muy común de la hernia discal es el sobreesfuerzo, con más o menos carga. Determinadas profesiones pueden predisponer a esta situación, como aquellas que obligan a cargas de peso repetidas y continuadas (mudanzas, repartidores de alimentos y bebidas, construcción de edificaciones, manipulación de personas con escasa movilidad, etcétera).
  • Situaciones como la obesidad o el embarazo. El aumento de peso produce sobrecargas en la zona lumbar, lo que puede desencadenar desviaciones de la columna y una presión mayor sobre los discos intervertebrales dando lugar a protrusiones o hernias, o agravando las que existieran previamente.
  • Flexión o extensión repetida o brusca de la columna. Esto es frecuente hallarlo en algunas prácticas de deporte, como esquiar, jugar al fútbol o al baloncesto, incluso en traumatismos ocurridos en dichas prácticas.
  • La edad es un factor incidente, ya que después de los 30 años traduce una franja de edad donde se pueden presentar las causas previamente descritas, sobre todo los movimientos bruscos y la carga pesada. En el caso de las mujeres, por ser actualmente la edad reproductiva más frecuente. A pesar de que existe un componente degenerativo con el paso de los años, estos factores no se prodigan en edades avanzadas.
  • Otro factor a considerar está relacionado con las vibraciones, sucede que en determinadas actividades las personas están sometidas a vibraciones repetidas del cuerpo, lo cual predispone a este padecimiento, por ejemplo, manejar vehículos de gran tamaño como gandolas o camiones.

Principales síntomas de Hernia Discal

Entre los síntomas de la hernia discal, el más habitual corresponde a la presencia de dolor que puede extenderse hacia el miembro inferior (lo que se llama ciática) siguiendo el recorrido de la raíz que está siendo comprimida. Para determinar si un paciente está ante un dolor de hernia, el especialista realizara maniobras exploratorias para reproducir el dolor y determinar las zonas exactas de afectación.

Si el especialista determina que el padecimiento presentado por el paciente corresponde a una hernia puede sugerir dos tipos de tratamiento, el tratamiento conservador y la intervención quirúrgica.

Principales síntomas de Hernia Discal

1. Tratamiento conservador

Para tratar de forma no invasiva las hernias, existen las siguientes posibilidades:

  • Educación del paciente mediante modificaciones posturales y de la actividad para reducir los síntomas.
  • Medicación vía oral.
  • Relajantes musculares (opcionales y durante no más de 15 días).
  • Analgésicos opiáceos opcionales.
  • Reposo en cama (opcional y, en cualquier caso, no superior a 2 días).
  • Favorecer la recuperación temprana de la actividad habitual (salvo trabajos manuales pesados).
  • Otros posibles tratamientos de la hernia pueden ser incluir: fisioterapia, ultrasonidos, calor-frío, infiltraciones de facetas articulares, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), bloqueos nerviosos (anestésicos y corticoides epidurales).

2. Intervención Quirúrgica

En algunos casos es necesario recurrir a la cirugía para tratar una hernia, como por ejemplo:

  • Falta de mejoría en el tratamiento farmacológico, esto es, dolor que incapacite y que no responda al tratamiento médico durante 4 semanas.
  • Lesión de la raíz que provoca una pérdida aguda o progresiva de fuerza.
  • Sospechas de lesión en la médula, como la alteración del funcionamiento de esfínteres.

La técnica quirúrgica de elección es la extracción de un ligamento junto con la extirpación del disco afectado; si además hay inestabilidad vertebral asociada se realizará una fijación de los niveles alterados.

La evaluación del especialista es decisiva para determinar el tipo de exámenes requeridos tanto para confirmación y diagnostico como los perfiles preoperatorios, asimismo determinara el tipo de intervención a efectuar. En este sentido, el especialista podría valerse de radiografías, resonancias, tomografías, entre otros.

La buena noticia para los pacientes que requieren intervención quirúrgica es que, gracias a las microcirugías, como las practicadas por el Dr. Pablo Peña podrás tener a tu alcance una técnica muy efectiva en el tratamiento de las hernias, que puede aplicarse en todo tipo de hernias y tiene un resultado de éxito garantizado.

La gran ventaja que posee la microcirugía es el hecho de ser mininamente invasiva, tener un gran alcance y permitir al especialista mayor rango de acción y visión, lo que conlleva a una recuperación más rápida y una vuelta a la normalidad en el menor tiempo posible.

Recuperación tras una Cirugía de Hernia Discal

Tras pasar por una cirugía para tratar una hernia discal es conveniente proteger al máximo la zona lumbar durante un periodo de tiempo estimado por el especialista; para ello se aconseja no realizar cargas con pesos excesivos, especialmente si en dichos gestos se involucra también la torsión de la columna.

En caso de querer acelerar la rehabilitación para incorporarse al trabajo o a la práctica deportiva se recomienda, durante al menos un mes, combinar sesiones de fisioterapia y piscina con ejercicios de fortalecimiento de la musculatura de la espalda cercana a la columna.

Para ayudar a prevenir problemas futuros con su espalda, trate de mantener un peso saludable y siempre use técnicas apropiadas de levantamiento de peso. Los músculos fuertes son los abdominales y los de la espalda, los cuales ayudan a sostener la columna vertebral, así que asegúrese de ejercitarlos regularmente.

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